ESTA HISTORIA PUEDE SER VERDAD O PUEDE SER MENTIRA, PUDO PASARME A MI O A ALGUIEN ME LO CONTO, NO SE; PERO LO QUE AUN NO ME EXPLICO ES PORQUE SE TANTOS DETALLES...
Tengo miedo de sentir porque con la misma intensidad que siento sufro y es por culpa de mis arrebatos o por esa mala maña que tengo de enamorarme de mujeres más complicadas que lo normal de chicas que no se si son igual o más malsana que yo, esos arrebatos que me duran a veces unos días unas semanas, unos meses o toda la vida, de esas mujeres que después que de me pasa el "enamoramiento" me pregunto en que diablos estaba pensando, no porque sean feas, porque nunca he sido de malos gustos, sino porque no es el tipo de chicas de las que me da por enamorarme de por vida, esas chicas de amplias caderas como de cultura y bien formados muslos, más de piel color canela que de piel lechoza, no muy altas para que tengan que pararse sobre mis pies para alcanzar mi cuello para colgarse de el y mis labios para besarme, no muy grandes ni muy jóvenes un o dos años de diferencia para tener objetivos en tiempos a fines, que les guste la buena música, un buen bolero, una trova, una sexy bachata, una balada romántica, porque sería de nosotros los románticos sin esas canciones tal vez vacías, pero que en ciertos momentos llenan nuestros oídos y pareciera que cuentan esa historia que estamos viviendo, que disfrute leer un buen libro que disfrutes la poesía de los libros y que atesore cerca de su pecho la que yo le escriba, que prefiera un buen café a terminar vomitando en algún retrete, que prefiera despertar con una resaca de besos y enviciada de abrazos, que la vuelvan loca mis caricias y que no corra a buscar otras manos, que mis palabras en sus oídos erizen su piel y cada despedida necesite más de mi, ser vicios reciprocos que se quede con la duda de que podré darle la próxima vez, sorprenderla cada nuevo encuentro enamorará cada vez que cada beso no sea solo uno que forme una totalidad un solo beso que no termine nunca que sea infinito que la lleve a las estrellas y la haga aterrizar a salvo a mi lado entre mis brazos, que nunca se canse de mis abrazos y que el calor que le doy con cada uno de ellos le sea suficiente y un poco más para ambos poder vivir un día más.